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  Por qué y cómo internacionalizar tu pyme 

García-Lombardía, Pilar; Pin Arboledas, José Ramón


En Europa existen 23 millones de pymes, que emplean al 67% de la fuerza laboral y crean el 85% de los nuevos puestos de trabajo, así que son uno de los principales motores económicos y laborales en la UE.

El informe Las pyme españolas ante la globalización, realizado por el IESE en colaboración con Eres Relocation Services, pone de manifiesto que la internacionalización, la exportación, la innovación y la inversión en I+D son las principales claves para mejorar la competitividad de este segmento del sector productivo, que en España concentra más del 99% de las empresas y la mitad del empleo.

Las pymes en España

En el periodo 2009-2015, el tamaño de las empresas españolas se redujo considerablemente a causa de la fuerte destrucción de empleo en todos los sectores, lo que a su vez impulsó el autoempleo en servicios y comercio, actividades a las que en 2014 se dedicaban cuatro de cada cinco pymes.

Las microempresas (aquellas que no tienen empleados) ocupan al 40% de la población activa y suponen el 94% de las empresas españolas. Y estos no son datos irrelevantes, ya que en la mayoría de sectores se requiere un tamaño mínimo de la compañía para que la internacionalización sea viable y rentable.

Lo cierto es que la mitad de las empresas que exportaron en 2014 (77.786) facturaron en el exterior menos de 5.000 euros, una cifra realmente insignificante, mientras que 589 compañías fueron las responsables del 61% de las exportaciones.

El espejo de las mittelstand
Ante esta realidad, el informe recomienda fijarse en las claves del éxito de las mittelstand alemanas, una especie de minimultinacionales que son claves en la economía alemana.

Los pilares fundamentales de este tipo de pymes, a menudo familiares, son dos: el énfasis en la relación personalizada y a largo plazo con los clientes, más que en la competición masiva y anónima en muchos mercados; y el imperioso objetivo de la sostenibilidad a largo plazo por encima de las exigencias de beneficio a corto plazo.

A partir de estas premisas, las mittelstand alcanzan inusitados niveles de eficiencia con modelos de negocio basados en una alta concentración en nichos de mercado en los que se vuelcan y que conocen a la perfección.

Para compensar esta focalización del producto, se diversifican internacionalmente centrando su estrategia en productos manufacturados a los que aportan elevadas dosis de innovación. Se trata de productos de alto valor añadido que acaban ocupando posiciones de liderazgo en dichos nichos.

Las fortalezas externas de las mittelstand son:

  • Proximidad al cliente. Ofrecen altas prestaciones y orientan su oferta y su producción a las necesidades y exigencias de sus clientes, respecto a la calidad del producto y del servicio, que son atendidas como objetivos propios por estas empresas.
  • Estrategia de marca. En sus reducidos nichos de mercado, las mittelstand se consolidan como fuertes marcas globales de ingredient branding.
  • Innovación. Constituye un pilar básico de su liderazgo de mercado y es la razón principal de su crecimiento acelerado. El gasto estimado de estas empresas en I+D es del 6%, el doble de lo que gastan el resto de las empresas industriales alemanas.

Mientras que las fortalezas internas son:

  • Solidez financiera. La autofinanciación es la fuente principal de recursos.
  • Organizaciones sencillas. La estructura sigue a la estrategia. El tipo de negocio permite organizaciones simples, con una división del trabajo menor que la de las multinacionales, lo que supone una ventaja en los mercados internacionales.
  • Personal de grandes prestaciones. Se nutren de profesionales con excelente preparación técnica y que se caracterizan por la fidelidad (para estas empresas, por ejemplo, es más grave la rotación que el absentismo), la diligencia y una fuerte orientación local.
  • Dirección efectiva. La identificación completa con la misión de la empresa, una sólida formación directiva, conocimiento del negocio y una notable capacidad para inspirar a los más jóvenes son las características más comunes de sus directivos.

Se trata de un modelo que ya cuenta con algunos casos similares en España, como el de Guzman Global, que analiza el informe.

Las bases de la supervivencia
A pesar de las evidentes dificultades que tienen las pymes españolas para internacionalizarse, conviene recordar que será uno de los pilares de su supervivencia y debe fundamentarse en las siguientes líneas maestras:

1. Ganar en tamaño, ya sea directamente o cooperando en clústeres sectoriales.

2. Invertir con decisión en I+D. Sin una apuesta por la innovación, no se puede competir.

3. Definir productos con valor añadido y aplicarles los resultados de la inversión en I+D.

4. Mostrarse próximos al cliente y satisfacer sus necesidades, con estándares elevados de calidad y servicio.

5. Apostar por la exportación siempre que sea posible: no solo proporciona ingresos, sino también diversificación.

6. Preparar adecuadamente el proceso de apertura internacional. Es necesario disponer de un negocio que funcione, de los recursos humanos y económicos precisos, conocer las tendencias de comercio internacional y entrar en relación con diferentes foros de relaciones comerciales internacionales.

7. Invertir en una sólida formación del equipo directivo y de la plantilla.

8. Redefinir estrategias a largo plazo y mantener el rumbo fijo con ambición de perdurabilidad.

Se trata de una titánica labor que las pymes no pueden afrontar en solitario. Ayudas a la financiación y planes de innovación, entre otras, son algunas de las iniciativas que el Gobierno debería acometer de forma clara y sostenida si quiere contribuir a este importante proceso para la economía del país.
Artículo basado en:  Las PYME españolas ante la globalización
Editorial:  IESE; Eres Relocation Service
Año:  2016
Idioma:  Español
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